Tránsito de Luna oposición Urano

(Específicamente tránsito de la Luna opuesta a  Urano y no al revés) 

Mientras estaba enviando unos mails, la luz se cortó y quedé sorprendida y luego histérica  un rato, pensando en que posiblemente perdí toda la información que no había guardado en la computadora. Sali como pude de mi casa para preguntar al encargado del edificio cuándo se arreglaría. Mi aspecto era horrible, no tenía nada en los pies, mi cara era de quien madruga en soledad, sin hablar con nadie, por lo que mi voz estaba áspera y mi mirada un poco desorbitante, mi pelo enredado en una colita y una bata de toalla como único abrigo. La interrupción de electricidad me había dejado nerviosa, tenía atrasado varios temas para resolver y no me importó nada salir y reclamar la situación casi a los gritos. El hombre encargado me contestó que no sabía cuánto duraría el corte de luz. 
Todo en mi casa es eléctrico. El teléfono es inhalámbrico, no tenía señal sin luz eléctrica, mi celular  tenía  poca carga para hacer llamados y así no podía disculparme por el retraso en el trabajo.  Tampco podía aprovechar el tiempo como  para acicalarme; el secador de pelo no podía enchufarlo, en el baño no se veía nada, velas no tenía. Estaba incomunicada y además paralizada. Debía despertar a mi hija en una hora exacta para poder llevarla al jardín de infantes y pasaban los minutos mientras  yo permanecía  parada cerca de la zona con más luz de sol en mi casa, ajustándome el nudo de la bata una y otra vez, pensando en cómo enfrentaría el día si lo empecé de esa forma. Y  empecé a delirar sobre  esa condición  en que vivimos todos dependiendo de la luz artificial y la electricidad para todas las necesidades básicas. Me emocioné pensando en que al menos el ser humano tiene su propia electricidad, una propia energía que nos mantiene vivos, aquella energia que nos despierta por las mañanas sin nuestra voluntad. Y así esperé casi una hora entera alguna noticia del encargado informándome sobre el arreglo de los desperfectos técnicos de la zona. 
Y decidí dejar a mi hija descansar, se despertaría sola en algún momento, sola por su propia electricidad, con su lindo cerebro actuante,  inhalámbrico y wireless.  Y pensé que cuando despertara, cuando abriera sus ojos hermosos como todos los días, la llevaría de paseo y olvidaríamos su jardín y mi trabajo.

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