Abrió su facebook y encontró un mensaje de un familiar que no veía desde sus 15 años. El mensaje hablaba de querer juntarse y saber de la vida de él. Abrir el mail era abrirse al pasado y reencontrarse con cuatro hermanos que por razones de progenitores se habían separado. El estaba casado y tenía un hijo, esa era su familia, junto con sus padres adoptivos. De esos hermanos sabía casi poco o nada. Muchas veces imaginaba pertenecer a esa hermandad, saber como serían sus caras, qué sería sentir tener hermanos...pero todo quedaba en la ilusión de investigar quién era él sin importar qué quería ser en realidad.
Y aceptó la propuesta y fue a la reunión y eso lo emocionó vehementemente. Rasgos, costumbres, caras, cuerpos, sonrisas similares, recuerdos, historias, toda una sucesión de chispazos emocionales que lo hicieron sensibilizarse a la idea de parentezco en la distancia, sus raíces, sus razones de ser. Se animó, valía la pena semejante momento, por qué entonces lo había retrasado tanto?
Luego de esa reunión hubo otras reuniones, más visitas y muchas llamadas, se prendió una conección repentinamente y vivía haciendo sociales y alterado por el poco tiempo para su propia vida y eso lo ponía un poco nervioso, le despertó la intolerancia.....estaba agotado de saludar cotidianamente por mensaje de texto a tantos hermanos con sus esposas y además dejando de lado a su propia familia que estaba construyendo. Un día de esos que él solo se levanta a pensar, el celular mostraba varios mensajes y llamadas perdidas. Absolutamente todas eran de la esposa de su hermano reclamando respuesta a una invitación para el fin de semana.
Luego de esa reunión hubo otras reuniones, más visitas y muchas llamadas, se prendió una conección repentinamente y vivía haciendo sociales y alterado por el poco tiempo para su propia vida y eso lo ponía un poco nervioso, le despertó la intolerancia.....estaba agotado de saludar cotidianamente por mensaje de texto a tantos hermanos con sus esposas y además dejando de lado a su propia familia que estaba construyendo. Un día de esos que él solo se levanta a pensar, el celular mostraba varios mensajes y llamadas perdidas. Absolutamente todas eran de la esposa de su hermano reclamando respuesta a una invitación para el fin de semana.
No podía continuar siendo tan demandado por nadie de esa forma. Por lo que no contestó ningún mensaje y sintió ganas de escapar. No quería dar nada, ni sus oídos ni sus palabras, ni sus brazos a nadie.
Sentía claustrofobia cerca del celular, cerca del teléfono y cerca de esa gente que esperaba de él que viajara al pasado y anclara. Porque él estaba bien como estaba, su familia actual era lo que quería y lo conformaba, él quería ser lo que era ahora y no lo que había sido o hubiera sido. No podía explicarselos, se ofenderían escuchándolo, parecían feliz al verlo siempre, pero sus hábitos estaban amenazados y esos hermanos eran intrusos.
Durante un tiempo simplemente los eliminó en el facebook, en el celular y no contestó más ningún mail. Su vida tenía el sentido de la individualidad conforme de sus hábitos elegidos y no obligados. Ya encontraría la manera de despertar otra vez las redes por su voluntad.
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