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Pluton en Casa III


Pensaba mientras se mordía el labio inferior hasta el dolor de uno y otro lado alternadamente. Ansias de vender algo más ó armar algo por su cuenta, tensiones entre hermanos no facilitan las cosas, la muerte está siempre tan cerca cuando piensa y una vecina cumple más de noventa años, su cabeza presiona a la intuición y el efecto es adverso, siente el temible proceso de traición a sus pensamientos, no se puede doblegar a la gente pero menos uno mismo, ningún poder del mundo supera tu razón. Así la intuición renace. Dibuja y lee y dibuja y lee aunque lo que más hace son símbolos con esos dibujos, algo ocultan y hasta vaticinan. Y la lectura es detectivesca, con enigmas a resolver y misterios de la mente. Un vecino le toca la puerta porque no tiene llaves para salir y le interrumpe su odisea neuronal. Abre la puerta y lo acompaña a la salida. De mal genio y poco interés lo despide.
La intolerancia tiene un límite pero a esa persona ahora la cruzaba y la saludaba con el sentimiento de empatía y un día se acercó y le vendió un producto, luego le prestó unos libros y luego terminaron siendo compañeros de edificio. Un día vio la mudadora que le llevaba sus cosas y sin explicaciones no lo vio más. El hombre le había dejado al encargado del edificio un sobre. Dentro estaba el dibujo que hacía unos meses le había hecho de garabatos. Y lo observó profundamente, tenía un logo como un mandala de la antiguedad y  la palabra marzo.  Recordaba perfecto cuándo la dibujó y se dio cuenta que era ahora Marzo y era ahora cuando el vecino se mudaba. Y él también estaba en el dibujo, ambos, y pensó en qué pasaría ahora en su vida. Si el otro se mudaba y era en marzo, él también se mudaría y en ese mismo mes a través de ese mandala?.
Pero prefirió analizar  por qué le dejaría ese dibujo y ninguna otra explicación, antes que pensar en él mismo.
Se intuía traicionado; el encargado le explicó que muchas veces intentó despedirse, pero él nunca estaba. Verdaderamente se sintió más  traicionado por los símbolos porque no lo transformaban ni lo incluían en el futuro.  Pero revirtió todo....ahora está obsesionado en descubrir todo sus errores de percepción y sigue mordiéndose el labio inferior luchando con el poder de su mente que  le convierte sus ideas en símbolos para refinar la intuición y la telepatía. 

Marte en Casa III

Su carácter básico no es el agresivo. Pero  cuando escucha a alguien,  se pone a la defensiva sin dar tiempo a comprender el significado de las palabras en sí mismas y en el contexto en que aparecen. Por esto le suceden algunas disputas sin lógica pero con la fuerza del inconformismo de ideas. El intercambio de palabras y los diálogos son penetrantes porque la impulsividad no la contiene. Por esto le suceden heridas del entorno, del vecindario, de los parientes, comenzando por su hermano que siente que lo ataca al acercarse cuando solo  pretende una conversación. Pero ese acercamiento lleva consigo una actitud enérgica y demandante que provoca su ira. Y así comienza la pelea sin piedad que lo lleva a golpear su puño en la mesa ó directamente empujarlo hacia atrás para que no siga entrometiéndose en su furioso mundo de voluntades. Toda fricción, incluso con su novia, sus amigos, sus contactos cercanos, genera en él un deseo de terminar con la última palabra y la razón victoriosa en su frente. Y empieza a agredir sobre puntos sensibles de otros, con lo más hiriente y ofensivo, sacando toda su venosidad hacia fuera de su piel, bien a la vista de todos, cuando su yugular se le nota a distancias y su voz empieza a elevarse en tonos que abarcan un radio extenso de aire y cuando en esos gritos alguien le contesta o lo enfrenta, muestra su pecho valiente para crear una violencia en fuerza física que excede la violencia verbal. Y con todas estas situaciones mata al otro y así recién puede calmarse y seguir sus rumbos compulsivos de ideas y voluntades. 
Y miente y exagera y transpira cada palabra si no la dice a los gritos, si no la afirma y la deja clavada en la mente de los otros. Tan altanero y provocador, podría ganar maratones corriendo como carreras de velocidad en automóviles, motos ó cualquier objeto con ruedas. Pero no lo hace y sólo grita cuando comparte ideas con otros.

Luna en Casa III

Con tan solo pocos años de vida, aprendió a hablar con rapidez, sobre todo copiando  de la gente las  palabras con más consonantes ó con más letras. Las difíciles de pronunciar las incluía en sus dichos y dejaba estupefactos a los padres cuando agregaba un comentario oportuno y de un léxico casi profesional al imitar a los grandes.  Siempre dispuesta a conversar de todo con todos, su juego infantil consistía siempre en asimilar conocimientos para poder impartirselos a sus hermanos. Cuando  iba al colegio volvía a su casa con acentos diferentes de haber escuchado a sus compañeros, practicaba tonadas y dialectos que había oido de los demás, cantaba con distintas voces e imitaba otras lenguas.  Ahora ya más grande, se comunica habilmente y el aire que respira es solo para exhalar sonidos sin descanso. Pero en una oportunidad tuvo que presentarse ante un terapeuta al que no pudo contestarle ninguna pregunta, no le gustaba ser indagada ni expresar emociones propias; no lo haría jamaz dentro de ese contexto. En general nunca hablaba de ella misma profundamente, ni demandaba con la palabra afecto. Mostraba la misma cara siempre, como la luna.  Durante la adolescencia oscilaba entre ser una buena alumna  memorizando todas las lecciones y entre ser  una chica desconcentrada constantemente en clase sin poder prestar atención a nadie que diera largos monólogos.  Los discursos de otros ó los retos  la aburrían. Intentaba encantar a profesores y especular con los resultados, jamáz escucharlos detenidamente salvo que hubieran dicho alguna palabra extraña y original con la que ella se sintiera interesada.
Pero con la única persona que podía ser puro oídos era con su mamá. De ella aprendía todo, a ella valoraba desde que le contaba cuentos de niñita; y ahora  siendo toda una mujer al volver de sus actividades, se sienta junto a su madre y le cuenta todo lo que le contado en el día, anécdotas de amigas, experiencias del día, situaciones vividas y hasta penas de otros. Y así habla y habla decorando escenas con palabras y nuevas construcciones gramaticales de grupos que frecuenta u oye. Y nunca habla de sus sentimientos, eso es lo que más le cuesta, aunque ya tenga todos los recursos para hacerlo.


Urano en Casa III

El  telefono inhalámbrico era nuevo en su casa y  suena con sonido molesto y agudo, irreconocible todavía,  la interrumpe cuando está hablando por el celular que no tiene demasiada señal ......más  el nuevo programa que puso en su computadora que no llega a entenderlo todavía........la están perturbando.....ella atenta a tantos ruidos eléctricos....más la televisión prendida con gritos y  los ruidos de calle.......siente un aviso de mensaje en el chat y prefiere ni mirarlo. De un viento muy fuerte se cierra la puerta con un golpe que la dejó demasiado nerviosa y necesita un poco de silencio. En ese instante suena el timbre de su casa y su perro empieza a ladrar desesperadamente, de sus oídos podría salir sangre pero tampoco quería pensar en dramas. Pero sentía latidos del corazón fuertes y para empezar por algo fue abrir a quien tocaba el timbre para encontrarse con un vecino que había olvidado sus llaves y  necesitaba pasar al edificio de al lado de donde venía una música tremendamente alta cual fiesta y sin medirse decidió ir ella misma a tocar la puerta  del festejo y pedir criterios de sonido..........pero salió un hombre muy exacerbado  a gritarle que es libre de hacer lo que quiera. Ella volvió a su casa, decidida a terminar con sus tareas......pudo alejarse del bullicio y decidir con violencia apagar todo aparato prendido y tomarse una ducha....ese sonido era más relajante...Luego seguiría atendiendo al aire.

Neptuno en Casa III

La vereda del local estaba  ocupada por cámaras de filmación. El hombre quedó atrapado en un hecho confuso de robo por vivir en un departamento vecino. El incidente lo dejó víctima de las cámaras, las preguntas....y obligado a atestiguar sobre el episodio por haber estado en su hogar en la hora que ocurrió. 
Si bien él estudiaba teatro y pretendía la fama y su propaganda......la proximidad con la televisión y la exposición pública solo estaba ligada con la sospecha de haber sido cómplice del suceso.
La situación entera era poco clara......los micrófonos lo rodearon y tuvo que contestar  con su mejor cara y  mirada perdida  que nada tenía que ver con lo que pasó...... mientras que pensaba cómo se vería su rostro en miles de hogares en las proximas ediciones de los noticieros del pais. Como no se trataba de un simple robo....el cronista triplicaba las preguntas y dejaba entrever que no era un asalto clásico. Se trataba de un acto  delictivo sin forzar cerraduras ni puertas......justo cuando el dueño de la casa no estaba mientras que él juraba haberlo visto unas horas antes. El testimonio tardó en aclararse y él pudo continuar un tiempo más siendo filmado......gesticulando de distintas maneras........ practicando tal vez la única oportunidad que tuviera para vivir un instante de infamia.

Saturno en Casa III

Es posible que quiera escribir, aunque no tenga fluidez para contar algo
es posible que piense  críticamente, aunque parezca distraida
es posible que le cueste el estudio, aunque siempre apruebe las materias
es posible que hable compulsivamente, aunque parezca callada
es posible que viaje, aunque no siempre sea agradable
es posible que sienta responsabilidad por su hermano, aunque su hermano sea libre
lo que es imposible..... es que te diga la verdad, aunque no sea mentirosa.